Leyendas

Honda, el nacimiento del sueño

Para lograr ser la firma de motocicletas más reconocida a nivel mundial, la casa del ala dorada recorrió un arduo camino. Aunque ya desde comienzo se vislumbraba el potencial de lo que podría ser.

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Para lograr ser la firma de motocicletas más reconocida a nivel mundial, la casa del ala dorada recorrió un arduo camino. Aunque ya desde comienzo se vislumbraba el potencial de lo que podría ser.

El padre de las motos

Al hablar de Honda es imposible no hablar de su alma mater, Soichiro Honda, que instauró una filosofía de vida en la empresa que aún hoy continúa. Esa doctrina nace de la frase de cabecera del ideólogo, que se transformó en el rezo de la firma. “The Power of Dreams” todavía sigue siendo el estandarte de la fábrica.

Pero antes de ponerse al frente de su propio emprendimiento el nipón se inmiscuyo en el mundo de los motores a través de los autos. Primero trabajó como aprendiz de mecánico y llegó a pilotear en algunas carreras. Luego siguió investigando, hasta construyó el motor de un Ford con supercargador, con el que rompió un récord de velocidad en 1936 (vale aclarar que también fundió el motor).

Más adelante el joven Honda decidió involucrarse en los negocios y fundó una empresa de aros de pistón. El problema era no le iba tan bien como creía, porque carecía de conocimientos para llevar adelante la compañía. No se rindió, comenzó a investigar aún más y a ahondar en la industria. Pero su vida, como la de todos se vio interrumpida por algo ajeno a él, la Segunda Guerra Mundial. Debido a esto empezó a trabajar en una fábrica que hacía hélices para aviones de combate.

Los primeros pasos del gigante

La guerra terminó y Soichiro decidió vender su empresa de aros de pistones a Toyota. En 1946, con ese dinero abrió otra compañía, pero esta vez lo que haría sería diseñar y producir motocicletas, partiendo de bicicletas. El nombre que le dio fue “Honda Technical Research Institute” (Instituto Honda de Investigaciones Técnicas).

Honda aprovechó el momento, ya que la Segunda Guerra había provocado que bajaran tanto los precios que no se necesitaba mucho capital para invertir y dar el puntapié inicial de su gran historia. Las bicis las conseguía a un bajo costo, y los motores se los compraba al ejército.

El mismo año en que empezó la empresa se presentó el primer ejemplar, que no fue muy aceptado porque el motor era demasiado pesado. Por lo tanto Soichiro se puso a trabajar en ello y creó otro modelo, la Honda S. Luego llegó el primer motor de 50cc, nombrado A-Type.

Ya en 1948, habiendo juntado suficiente dinero con las ventas del motor de 50cc, Soichiro decide rearmar su empresa. Así pasó a llamarse “Honda Motor Company Limited”. Para el siguiente año nació la primera moto de la marca D-Type Dream. Era especialmente hecha a medida del público japonés, llevaba un motor monocilíndrico de 2 tiempos, con refrigeración por aire. La cilindrada era de 98cc, alcanzaba una potencia máxima de 3,35cv a 4.500 revoluciones y tenía cambios de dos velocidades. Dos años después Soichiro sorprende con la E-type Dream, que llevaba un motor monocilíndrico de 4 Tiempos, con OHV. Sumí cilindrada y llegó a 146cc, tenía dos velocidades y una potencia de 7,13cv a 5.000 rpm.

El ícono y la expansión

El 1 de agosto del 58, se presenta en sociedad una de las motos más importantes de la historia, la Super Cub. Este modelo nació como una cruza entre moto y scooter, que rápidamente cautivó a la gente y luego a la industria motriz, que copió el diseño hasta el cansancio. La parte mecánica contaba con un motor de 4 tiempos, monocilíndrico OHV (árbol de levas a la cabeza), era de 49cc, con tres cambios con embrague centrífugo y una potencia de 4,5cv a 9500 vueltas. En sus casi seis décadas de producción vendió más de 90 millones de unidades, es lejos el vehículo más vendido de la historia.

El trabajo y la dedicación que ponían tanto Soichiro, como los empleados de Honda, llevaron a la fábrica a ser mundialmente conocida en sus primeros años. También gracias a Takeo Fujisawa, quien era por entonces la mente financiera detrás de Honda.

En 1959 comienza la expansión, entrando en Estados Unidos, donde tuvo tanto éxito que en dos años ya tenía 400 concesionarias. En el 63 ingresó a Europa, el primer país fue Bélgica, al que luego se sumaron Francia y el Reino Unido. Para el año 68, Honda tenía vendidas 10 millones de unidades en todo el mundo, transformándose en uno de los fabricantes más importantes del mundo.

Todavía faltaban diez años para que la marca del ala dorada pisara suelo Argentino, pero eso te lo contamos en otra ocasión…

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