Seguinos en

Historias GDM

47 años después Oscar se reencontró con su Vespa

Cuando la compró en 1968 fue amor a primera vista, compartió grandes momentos, y finalmente la vendió. Pero, arrepentido, comenzó a buscarla sin descanso para volver a tenerla.

Publicado

el

Oscar D’Angelo es un médico psiquiatra que buscó durante casi 50 años a su Vespa 200 modelo 56, desde que se despegó de ella, en 1972. La había comprado a los 22 años, cuando estaba por recibirse en medicina en la Universidad Nacional de Córdoba.

El cordobés todavía recuerda cuando adquirió su scooter: “Como me faltaba poco para recibirme, empecé a poner inyecciones cerca de mi barrio y necesitaba movilizarme. En ese momento conocí a Aurora Torres, una cordobesa estudiante de Letras, que fue mi novia, después mi esposa y la madre de mis dos hijos. Con ella compramos una moto Vespa 200 modelo 56 color azul pálido. La conseguimos, cerca del río Primero y nos enamoró a primera vista”.

“Tengo presente el aire dándome en la cara mientras viajábamos”, comenta sobre los paseos que daba los fines de semana, con Aurora su novia, y luego esposa. Pero no solamente la usaban para esos recorridos recreativos, la pareja brindaba ayuda social en distintos barrios, y se movía con la Vespa. Además, según cuenta D’Angelo la uso en pleno Cordobazo (29 y 30 de mayo de 1969): “Había que salir a manifestarse y lo hacíamos en la Vespa, incluso en medio de la fuerte represión que hubo. Nosotros luchábamos por una sociedad más justa”.

Comenzada la década del 70, Oscar se mudó a Mendoza para especializarse: “Como tenía que venir a Mendoza para hacer la especialidad y residencia en psiquiatría, dejé a la moto, pero viajaba seguido a Córdoba porque allí estaba Aurora, mi novia”. Finalmente decidió vender el scooter, por medio de su mecánico de confianza. Oscar recuerda: ““Con la plata de la Vespa, pude pagar el seguro de todo un año de un 3CV que había comprado en Mendoza”.

Una vez que comenzó la dictadura militar, Oscar y Aurora abandonaron el país, y se afincaron unos años en Madrid. Pero una vez que regresaron a Argentina, el hombre empezó a buscar a su amada Vespa, aunque la tarea parecía difícil. El cordobés siempre pasaba por el taller mecánico donde había dejado a su scooter, y “una de las tantas veces me paré en el taller para preguntar por el mecánico que me la había comprado. Me dijeron que había muerto”.

Pero no dio el brazo a torcer: “Cada vez que íbamos a Córdoba con Aurora preguntábamos por los talleres de motos, a los especialistas y los a coleccionistas. La describía al detalle, mostraba las fotos, pero no servía de mucho: había demasiadas motos como la mía. En algunos casos los datos que me daban eran imprecisos”. Sin embargo, según confiesa Oscar “ante cada decepción, las ganas se iban apagando”; así dejó de buscarla. Además en agosto 2012, Aurora falleció por un accidente de tránsito, y el sueño de ir juntos de nuevo en la Vespa se esfumó.

Hasta que todo volvió a cambiar, hace dos años, y gracias a internet. Por una juntada vecinal, organizada a través de Facebook, Oscar tuvo una pista de dónde podría estar su querida Vespa. Se contactó uno de los tantos dueños que tuvo el scooter, un médico, jubilado, y que residía en Santa Cruz: “me dijo que después la tuvo un primo de él; el hombre tenía parte del recorrido de la moto en los últimos 40 años”.

Con la ayuda de este antiguo dueño pudo dar con el actual poseedor de la Vespa, “su apellido es Fosati”, comenta Oscar que le dijo su ‘ayudante’ al otro lado del teléfono. Se trataba de un mecánico, restaurador de vehículos, residente de la ciudad de Villa Allende, Córdoba.

Ya promediaba 2018, cuando Oscar se comunicó con Fosati, quien aseguró tener la Vespa, pero desarmada. Para asegurarle que era ella, se la hizo escuchar: “El hombre me mandó un video por Whatsapp en el que se veía el motor funcionando sobre un banco de prueba. Cuando escuché el sonido de la Vespa, se me vino a la cabeza la memoria sonora: era el mismo sonido que había escuchado por última vez hacía casi 50 años”. Por supuesto, el psiquiatra no dudo ni un segundo en preguntar si podía comprarla, y poco le importaba si hacía más de 12 años que estaba parada en ese taller.

Pasaron varios meses entre llamadas y mensajes, hasta que Fosati se contactó para darle una excelente noticia: “Sé lo que es esta moto para vos. Vení a buscarla. Te la regalo”. Nada más recibir el anuncio del restaurador, Oscar planeó el viaje para ir a buscarla, en su camioneta y acompañado por uno de sus hijos. Casi cincuenta años después, y con unos pequeños arreglos de por medio, el psiquiatra pudo volver a andar en su Vespa.

Historias GDM

Tres amigos y un viaje en moto de Los Ángeles a Ushuaia

Unos argentinos, que residen en Estados Unidos, decidieron realizar una inolvidable travesía por el continente Americano. Hicieron el recorrido en 45 días, y planean volver a hacerlo el próximo año.

Publicado

el

La aventura comenzó hace poco más de un mes, pero en realidad la idea apareció mucho tiempo antes, como suele suceder con este tipo de viajes. Todo empezó cuando a Ricardo Paulus le nacieron las ganas de hacer un recorrido en moto, por unos motociclistas que conoció.

Este argentino, originario de Las Palmas, ciudad de Córdoba, reside hace casi 20 años en Los Ángeles. Allí conoció a dos compatriotas que tenían como destino Alaska. Los jóvenes querían llegar a nórdico sitio con sus motocicletas, unas Honda Biz, y se cruzaron en el camino a Ricardo.

El hombre, de 48 años, confesó que ellos los inspiraron arriesgarse y realizar su propio viaje. Sobre todo porque estos chicos lo habían hecho con motos más pequeñas que la BMW 1200 que el conduce. “Ellos hicieron su recorrido en motos muy pequeñas y, cuando los conocí, los adopté como si fueran mis hijos. Eso despertó mi pasión”, comentó en una entrevista con Cadena 3.

Por eso decidió crear su propia aventura, pero no lo hizo solo, convenció a dos amigos. Marcos y Matías también son argentinos, uno cordobés y el otro de Buenos Aires, por supuesto, ambos motociclistas. “Yo tengo la posibilidad de tener una moto más grande. En principio, éramos 4 pero uno no pudo venir por un problema. Así que somos tres”, dijo Ricardo.

 

“Somos gente trabajadora, tenemos familias y no tenemos mucho tiempo. Como no tenemos mucho tiempo de ir de norte a sur, entonces decidimos hacerlo y bueno tenemos planeado el año que viene volver a trabajar, juntar otro dinero y viajar hasta Alaska», finalizó Ricardo.

Así fue como los tres se embarcaron en un viaje que los llevaría desde Los Ángeles hasta Ushuaia, visitando 11 países en 45 días, y haciendo un trayecto de 21.500 km. Contaron todas sus historias en redes sociales, bajo el nombre de 4 al Sur, tanto en Facebook, como en Instagram.

Continuar Leyendo

Historias GDM

Un argentino será parte de una expedición en Rusia

The Baikal Project es un viaje en dos ruedas que harán seis motociclistas de distintas nacionalidades, entre ellos Mariano Carloni. El rosarino que será parte de la travesía que durará una semana.

Publicado

el

El 8 de febrero comenzará la aventura de Mariano Carloni en Moscú, Rusia, desde donde partirá a Irkutsk, a 4.500 km de la capital rusa. Allí empezará The Baikal Project, un viaje donde cinco motociclistas intentarán romper un récord Guinness y también mostrar el increíble lago Baikal. Todo será documentado para crear una película sobre el lugar, que es uno de los lagos más grandes de la región de Siberia.

Una aventura muy especial

Según contó Mariano al diario La Capital, el inicio de esta gran aventura fue el año pasado: “A través de un grupo de Facebook que ayuda a viajeros internacionales, vi que un irlandés, que estaba realizando un viaje en moto por Ushuaia, necesitaba repuestos que no conseguía. Me puse en contacto con él y conseguí los elementos que necesitaba en Buenos Aires, y un mecánico que le pudiera arreglar la moto. Lo hice para darle una mano porque está bueno ayudar a quien viaja solo”.

En Buenos Aires, Mariano conoció a Declan Mc Evoy, el motoviajero que insistió en encontrarse para agradecerle lo que había hecho por él. Este irlandés es un experto en expediciones de motos, y le habló al rosarino sobre su plan de viajar a Rusia. “A los 20 días de habernos encontrado en Buenos Aires, me llamó y me contó lo del proyecto Baikal, y me pidió mi opinión. Le dije lo que pensaba y me contestó que en realidad me estaba invitando a participar de la expedición. Yo no lo podía creer”, rememoró.

Por supuesto que el motociclista argentino dijo que sí. A partir de ese momento comenzó su preparación para ser parte del proyecto, realizando un plan especial de alimentación y ejercicio. El joven de 26 años tendrá que someterse a temperaturas de 35 grados bajo cero (o menos), en pleno invierno de hemisferio norte.

Para completar The Baikal Project los seis motociclistas (dos irlandeses, un lituano, un alemán, un inglés, y el argentino) tendrán que cruzar el lago siberiano, el más grande de la región. La superficie del Baikal se congelará por las temperaturas, entonces el grupo deberá atravesar unos 750 kilómetros para romper el récord Guinness; esperando que no se quiebre el hielo, ya que el lago tiene unos 1.500 metros de profundidad. La expedición será documentada, pero no recibirán asistencia mecánica para sus Royal Enfield Himalayan 400; las motos estarán preparadas para la aventura con neumáticos especiales entre otras piezas.

“Para mí es un sueño”, le comentó Carloni al diario La Capital, y añadió: “Sabemos que podemos encontrar lugares que no estén congelados y ahí habrá que ayudarse porque no podés permanecer más de dos segundo en el agua congelada”. Además contó: “Sé que el desafío es enorme. Sabemos que nos pude tocar una tormenta de nieve y la verdad es que no sé qué vamos a hacer. No será fácil”.

La aventura durará siete días, donde el grupo se enfrentará a la crudeza del invierno siberiano. Dormirán y comerán juntos, acompañados por camarógrafos y documentalistas, quienes serán los encargados de registrar la travesía. El objetivo, además del récord, es mostrar al mundo el maravilloso lago Baikal.

Continuar Leyendo

Historias GDM

Caravana solidaria y navideña en Posadas

La Asociación de Motociclistas de Misiones realizó el sábado pasado la Tercera Papanoelada Solidaria; en grupo fueron hasta el Hospital de Pediatría de Posadas para llevar juguetes a los chicos internados.

Publicado

el

Este fin de semana, en la capital de Misiones, se llevó a cabo la Tercera Edición de la Papanoelada Solidaria, organizada por la Asociación de Motociclistas de Misiones. Para la caravana se reunieron cientos de diferentes ciudades de la provincia, como Santa Ana, Oberá, Puerto Iguazú, Capioví, Eldorado, Alem o Puerto Rico.

Los participantes debieron cumplir con una única consigna: llevar alguna prenda roja. Porque se quiso destacar el espíritu navideño de la caravana, por lo tanto todos llevaron algo distintivo. Inclusive algunos de los presentes fueron disfrazados de Papá Noel, desafiando el caluroso clima de Misiones. Pero por sobre todas se destacó la moto de Noelia y Luis. Ambos trabajaron un mes para acondicionar su máquina y asemejarla al trineo de Santa Claus. Dijeron que quisieron “contagiar un poco el verdadero significado de la Navidad, que tiene que ver con mirar al otro, ayudar y llevar amor a los rincones que más necesitan”.

El recorrido de los motociclistas comenzó en el Parque Paraguayo, desde donde partieron en grupo rumbo al Hospital Pediátrico Fernando Barreyro. Allí los recibieron los médicos, enfermeros, y payamedicos, para acompañarlos en la entrega de juguetes. Más de 60 chicos internados recibieron sus regalos de Navidad por parte de los moteros, además unos 40 niños que estaban en la guardia y afuera también tuvieron sus obsequios.

Alejandro Melgarejo, presidente del grupo de motociclistas, dijo a los medios locales: “el clima acompañó y por ello nos fuimos muy contentos hasta el Hospital. En la entrada nos esperaban los payamédicos y con los niños vivimos una tarde espectacular. Los chicos estaban muy contentos y este año llevamos gran cantidad de regalos con motivos de superhéroes y hasta las nenas nos pedían un Batman o un Superman, fue algo increíble y a la vez gratificante ver la cara de los pequeños así de felices”.

Luego enfatizó que “este año recibimos una destacada cantidad de regalos y presentes para poder ser entregados a los pequeños internados. Realmente los corazones solidarios de la gente de Posadas y de Misiones en general es inmenso”. Y cerró emocionado diciendo: “Fue una jornada exitosa donde todos los que participaron se mostraron contentos y felices por haber cumplido el objetivo. Valió la pena el esfuerzo, la organización y la preparación de esta Papanoelada. Sólo me resta decir gracias a todos los que de una u otra manera colaboraron para que esto fuera posible”.

Continuar Leyendo
Ad Banner 300 x 250
Ad Banner 300 x 250
Ad Banner 300 x 250
Ad Banner 300 x 250

LAS MÁS LEIDAS