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Historias GDM

Un joven italiano está dando la vuelta al mundo en una Vespa

Ilario Lavarra hace varios años decidió dejar su trabajo en Milan y embarcarse en la aventura de dar la vuelta al mundo en Vespa.

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Ilario Lavarra hace varios años decidió dejar su trabajo en Milán y embarcarse en la aventura de dar la vuelta al mundo en Vespa.

vespaEl joven de 34 años era encargado de un hotel en la ciudad de Milán y renunció hace un año y medio para llevar a cabo este viaje que le llevaría mucho tiempo. Recorrió el continente americano desde el estrecho de Bering en Alaska, hasta Ushuaia, en el extremo más meridional del continente.

Como segunda etapa recorrió parte de Europa, alcanzando el mítico cabo norte en Noruega y atravesó más de doce países. Actualmente Ilario se encuentra en Cartagena donde recorrió sus calles con su veterana Vespa “ardorossa” y comparte sus anécdotas con integrantes del Vespa Club Cartagena, club de referencia del scooterismo de la zona.

En los próximos meses y tras cruzar a África desde el puerto de Algeciras, este joven italiano planea circunvalar todo el perímetro del continente africano por su vertiente atlántica, hasta llegar a Ciudad del Cabo, regresando nuevamente a su viejo continente repleto de anécdotas por la costa del Indico.

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Desde gente de moto le deseamos buenas rutas a este nuevo aventurero.

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entrevistas

Franco Sance, el joven que se recuperó de un trágico accidente y volvió a competir

Franco Sance es mendocino, tiene 25 años, y siempre fue un amante de las motos. Por un accidente vial perdió la movilidad del brazo izquierdo, pero no se dio por vencido. Cinco años después de ese hecho que cambió su vida, este joven además de volver a subirse a una motocicleta, comenzó a competir.

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A inicios de este mes, Franco participó de la segunda fecha del Campeonato Provincial de Mendoza, en Luján de Cuyo, y ganó el premio al esfuerzo. Maneja con una faja especial que sujeta el brazo izquierdo al cuerpo y con su Honda CRF 230 modificada para acelerar, frenar y accionar el embrague, todo con la mano derecha.

En una charla con Gente de Moto, nos contó su inspiradora historia de superación.

P: ¿Siempre practicaste enduro? ¿Desde cuando te gustan las motos?

R: Mi hermano y yo siempre practicamos enduro y motocross; además de mucha bicicleta y otros deportes. Siempre me gustaron las motos, desde muy chico; mi verdadera pasión es la moto de pista, también practiqué moto de velocidad en los autódromos, y soy fanático de Valentino Rossi.

P: ¿Has podido correr en pista en tu condición?

R: Aún no he podido correr en pista, ni he probado después de mi accidente hace 5 años; me quedó monoplejia en el brazo izquierdo. Hace dos semanas me regalaron una moto de enduro, una Honda CRF 230, y he empezado a practicar, pero todavía no lo hice en pista. Es mi gran sueño, mi objetivo a cumplir; sería mi sueño máximo que podría cumplir.

P: Ibas en moto al momento del accidente ¿Podés contarnos más sobre eso?

R: Yo iba en moto, en la calle, sobre el corredor, un auto entró ahí y quiso salir de golpe, haciendo una especie de “semi U” adelante mío. No pude esquivarlo y me impacté. Ese accidente me produjo el arrancamiento de todos los nervios que salen de la médula al brazo, por lo tanto que quedó la monoplejia. O sea que no tengo movilidad ni sensibilidad en el brazo izquierdo, y verdaderamente la gran lucha de esta lesión, por lo menos en mí, no es en lo físico, porque me adapté bastante bien, la gran problemática está en el dolor, sufro mucho de dolor neuropático.

P: Tu vida cambió para siempre… ¿Pensabas en subirte a la moto otra vez o no lo tenías en mente?

R: Fue un antes y un después en mi vida. Los primeros momentos fueron muy difíciles, sobre todo por no poder aceptar lo que había pasado. Por la frustración, por la calidad que tenía e iba a tener. Después puse los pies sobre la tierra, comencé aceptarlo… Desde el momento uno le dije a mi mamá que prefería subirme a una moto antes que volver a mover el brazo, porque me acepté así. Con los años de fisioterapia, y con bastante entrenamiento físico, el sueño de volver a la moto empezó a ser un poco más cercano. Empecé a andar en bici, primero por las calles, después por los senderos. Al ver que iba bien en la bici se acercó la idea de subirme a una moto, y hace 15 días mi familia me regaló una, con mi hermano como gran cómplice, fue el que metió más pata para que se cumpla todo.

P: ¿Cómo es tu entrenamiento? ¿Dónde hacés más foco para estar a punto?

R: El foco es hacer crossfit a diario, todos los días, y además trato de combinarlo con bicicleta, ya sea en calle o en ruta, o de montaña. Trato de hacer entre semana lo más posible de bicicleta, si es posible todos los días. Mientras que el fin de semana me estoy dedicando a la parte motociclística, ese es más o menos el entrenamiento que estoy teniendo por ahora. Crossfit lo hago porque en el gimnasio donde voy el box es de un amigo, y me motivó para que yo empiece ahí con él. Es un amigo de hace mucho tiempo, de las motos. Mientras que en bici voy algunas veces solo y muchas me acompañan amigos. Mi familia trata de acompañarme lo más posible, sobre todo mi hermano, con quien me llevó poca diferencia de edad y comparto mucho con él.

P: Cuando te anotaste para competir ¿fue muy difícil que te aceptarán desde la organización?

R: Desde la organización del Campeonato Provincial de Enduro, nos aceptaron de una, incluso nos motivaron para que largáramos, la verdad fueron muy amables. Pero más de una vez me he llevado una cara larga o algo negativo, en otro tipo de disciplinas o deporte. Así que no es tan fácil competir teniendo alguna dificultad, la gente no te mira bien, muchas veces prefieren darte una respuesta negativa. Por eso muchos deportistas adaptados no vuelven a intentarlo, porque es frustrante que te tomen como “incapaz”.

P: Por esos problemas que mencionas ¿te dijeron algo desde la organización del campeonato? ¿Te comunicaste con otro deportista adaptado?

R: Con la organización no verdaderamente, preguntamos y Maribel Giordani [piloto de enduro, y parte de la organización del Campeonato Provincial] nos dio el OK, así que nos motivamos para inscribirnos. Pero sí he hablado con varios deportistas adaptados, de afuera del país, la gran mayoría de España o Estados Unidos, acá en Argentina con pocos.

P: ¿Te gustaría que otros tomen tu ejemplo y busquen competir? ¿Qué les dirías y cómo los alentarías?

R: Claro que sí, me gustaría que sigan mi ejemplo y busquen competir. También más allá de la competencia, que busquen superarse día a día ellos mismos. Primero les recomendaría que pierdan los miedos, que los enfrenten. Segundo, que no pierdan su autoestima, que es muy factible que lo hagan, y que realicen actividades que ayuden a elevarlo. Que se pongan metas cortas, en el caso de que lleguen a fracasar, que no sea muy grande la frustración. Ante todo que se esfuercen, que todo llega, en algún momento u otro, cueste más o menos, todo va a llegar si se le dedica el esfuerzo correspondiente. Las limitaciones se las pone uno.

Franco seguirá intentado hacer más y más, sin importar su condición. Como dijo, su sueño es llegar a competir con motos de velocidad. Pero sabiendo todo lo que le costó llegar a un campeonato provincial pide “que se haga hincapié en que las organizaciones acepten gente como yo. Eso es lo principal en todo tipo de deportes”. Desde Gente de Moto lo apoyamos y le deseamos el mayor de los éxitos tanto en su carrera como en su vida.

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competición

Ariel “Chino” Garcé de futbolista profesional a ‘técnico’ de MotoGP

Los que saben de fútbol seguro se acuerdan del Chino Garcé, que formó parte del plantel de la selección argentina durante el Mundial de Sudáfrica en 2010. Alejado del mundo de la pelota ahora dedica tiempo a su otra pasión, las motos.

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Nunca ocultó su gusto por las dos ruedas, incluso llevó el 46 durante su etapa en Colón de Santa Fe, en honor a Valentino Rossi. Pero nadie iba a imaginar que Ariel “Chino” Garcé podría estar en el paddock del Gran Premio de Argentina como un inspector técnico. Resulta que sí, la vida da muchas vueltas y el futbolista pasó de ser compañero de Lionel Messi en la selección argentina a fiscalizar neumáticos en la máxima categoría del Mundial de Motociclismo.

El tandilense debutó como futbolista profesional en 1999, en River, y tuvo su momento más importante en 2010, cuando Diego Maradona lo llamó para formar parte de la nómina de seleccionados al Mundial de Fútbol en Sudáfrica. Jugó a la pelota durante 15 años, y se retiró para formar parte del cuerpo técnico de Eduardo ‘Chacho’ Coudet en Rosario Central.

Esa vida dedicada al fútbol pasó a la historia, después de que Garcé se haya alejado de las canchas para acercarse a las pistas de carreras. Dentro de un nuevo mundo, que no se mueve alrededor de una pelota, sino de dos ruedas, el Chino exploró otra faceta.

“Ahora soy técnico, pero del MotoGP”, le dijo el ex futbolista bromeando sobre su rol dentro del Gran Premio de nuestro país. La explicación de cómo llegó no es tan compleja, y se debe a que siempre fue muy apasionado por el motociclismo, incluso cosechó varias amistades. Una de ellas lo llevó a desempeñar esta tarea, fue Hernán Villacreces.

El piloto rosarino fue campeón de Supermotard y ahora corre en el Certamen Argentino de Motociclismo (CAM). Pero Hernán también fue técnico durante la carrera de MotoGP de 2018, así que para este año convenció a su amigo para que se sume a la experiencia.

Entre sus tareas a realizar se encuentran verificar cubiertas, chasis, motor, transponder, o medir la temperatura del combustible, entre otras cosas. Antes de que comience el GP, Garcé le contó a Infobae sobre el trabajo a realizar: “Siempre venía a ver, me gustan las motos, con mis amigos vamos a andar. En el 2015 estuve un par de veces, pero el lugar que ocupo ahora no existe. No hay entrada posible ni plata que lo pague. Al margen de eso, de estar en un lugar privilegiado, tengo un trabajo que hacer: verificar algunas cosas que ya están chequeadas anteriormente, es simplemente supervisar. Pero después está la experiencia de vivir esto, yo nunca había visto a los pilotos de cerca y ahora estamos al lado, verificamos sus motos, vemos cómo se preparan para la carrera, escuchamos comentarios y estamos en este ambiente. Tenemos restricciones, obvio, no podemos ir a la pista a mirar, pero podemos colaborar con ellos y vivir una nueva experiencia. Estoy muy contento”.

En una comparación muy interesante, Garcé comenta: “Hay una parte similar entre el fútbol y las motos, eso de liberar los miedos antes de salir a competir. Todos los deportistas pasamos por eso, hasta Messi. Vos podés decir ‘¿qué miedo pueden tener Márquez y Valentino?’, pero ellos también buscan confianza y tratan de apoyarse en algo antes de largar, aunque este es un deporte individual, al margen de que tengan un equipo atrás, el piloto sale solo a la pista. A un piloto le podés decir ‘acá es cuarta, acá el frenaje es este’ pero después lo hace él. Por más que el equipo te hable por radio, si tenés un error nadie te salva. En el fútbol tenés el apoyo de otros 10 jugadores, en la cancha te da un cachetazo un compañero y te acomoda, y si vos perdés lo tenés al otro que te puede salvar”.

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Una pareja, un perro, y una viaje hasta México en moto

Alejandra y Alberto son dos argentinos que partieron desde Azul con destino a México. Con ellos llevan a un acompañante muy especial, su mascota Otto.

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El 14 de octubre de 2017, Alejandra Pérez, Alberto Sala y Otto salieron a un viaje sin fecha de vuelta, pero con final supuesto. Desde que dejaron su ciudad de origen, Azul, los tres han recorrido más de 40 mil kilómetros, varios países de Sudamérica y Centro América. Hace poco tiempo llegaron a su destino previsto, México, y mientras hacía el trayecto iban subiendo en sus redes sociales postales y aventuras de la ruta. Los pueden ver en su Instagram Otto el perro viajero y también en su Facebook Rodando por la vida Argentina – México.

Vida y viajes en pareja

La historia de amor de Alejandra y Alberto arrancó en 2012, cuando se conocieron (casualidad) en un casamiento. Para el primer año de novios ya estaban en la ruta haciendo su primer viaje; en moto, por supuesto, llegaron a Las Cataratas del Iguazú.

 

Alberto contó que su primer viaje largo lo hizo con ella “un viaje al sur de Argentina alrededor de 5 mil kilómetros, hicimos el norte, fuimos a Las Catarata del Iguazu, después fuimos a Chile, recorrimos casi toda la Argentina”. Así comenzaron a realizar diferentes travesías “llegábamos el domingo a las 10 de la noche a Azul y el lunes íbamos a trabajar en la mañana”, explicó el hombre.

Él era empleado en un concesionario de autos y Alejandra era profesora de Arte, pero tomaron la decisión de cambiar sus vidas, y dedicarse a viajar en moto por el mundo. Como cuenta Alberto “estamos haciendo el viaje por la falta de tiempo, nos faltaba disfrutar, conocer gente, cultura y familias, sin tener fecha de regreso”.

Y llegó Otto

Mucho antes de tomar esa decisión, a la vida de la pareja llegó un tercer integrante, Otto. Lo conocieron en una plaza cercana a su casa, formaba parte de un grupo de perros abandonados, y se acercó a ellos mostrándoles cariño. Después de pasar varias veces por la misma situación, Alejandra quiso adoptarlo y lo llevó con ella. Pero la mascota se reveló y desapareció por un mes, hasta que la mujer lo volvió a ver, “iba caminando por el centro de la ciudad, sentí que me tocaron y cuando me di cuenta era Otto” según contó.

El perro fue bautizado con ese nombre por el personaje de Los Simpson, y ellos explicaron que “en los últimos viajes durante los 15 días lo extrañábamos mucho, entonces planeamos dejar todo y salir a recorrer el mundo sin límite de tiempo, sin apuros, sin agenda y obviamente no podíamos dejar a Otto”.

Organizaron el viaje durante un año, vendieron muebles de la casa, cancelaron las tarjetas y planearon su nueva vida, más austera. Durante el viaje van a hospedajes baratos, a casa de familia, o también acampan; mientras ganan dinero haciendo artesanías. Los tres viajan en una Honda Falcon NX 400, donde Otto tiene su lugar especial “el porta pulgas” como llaman ellos al carro enganchado a la moto.

Atravesaron Brasil, Paraguay, Bolivia, Perú, Colombia, Ecuador, Panamá, Costa Rica, y Nicaragua. Cuenta que para hacer el cruce por el canal de Panamá tuvieron grandes problemas con Otto, porque no los dejaban pasar, “fueron largos días de tratar de convencerlos y ablandarles el corazón”. Finalmente pudieron seguir, y hoy están en México, pero todavía no tiene fecha planeada de regreso.

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