Seguinos en

entrevistas

Viaje de Santa Fe a Ushuaia en primera persona

Lisi Lanzamidad, una santafesina que se subió a su moto y encaró hacía el fin del mundo cuenta los detalles de su aventura y aconseja a quienes quieran tomar el mismo recorrido.

Publicado

el

Lisi Lanzamidad, una santafesina que se subió a su moto y encaró hacía el fin del mundo cuenta los detalles de su aventura y aconseja a quienes quieran tomar el mismo recorrido.

“Desde chica siempre me gustó viajar, no para llegar a destino sino para vivir el camino. Mis ideas de viaje siempre fueron de aventuras, nada de autos ni colectivos, siempre me imaginé viajando en moto”, cuenta Lisi Lanzamidad quien se compró su primera moto, una Guerrero c110 Trip, y se subió encaró la ruta en busca de libertad.

El primer viaje que realizó fue a Córdoba junto con Valeria, que conducía una Motomel C110.

El primer viaje fue increíble, viajamos un mes y conocimos la provincia de Córdoba de punta a punta, no discriminamos rutas con ripio, arroyos, subidas ni bajadas”. Luego de esa primera aventura estaban preparadas para encarar hacía el sur del país y nos cuenta en Gente de Moto detalles de la odisea.

DSC02635

Desde que lo decidiste, ¿cuánto tardaste en llevarlo a cabo?

Años. Volví de trabajar en el exterior y pensaba ir a Ushuaia a trabajar y conocer. En ese momento estaba sin moto, y le comenté la idea a Valeria y decidimos viajar juntas en su Honda Wave c110. Ella estaba en Santa Fe y yo en Córdoba, a la distancia armamos el recorrido, las paradas y los objetivos. Ella quería recorrer la ruta 40 en lugar de viajar directo por la ruta 3, así que trazamos el recorrido: Santa fe- Córdoba- San Luis- San Rafael (Mendoza)- Chos Malal- San Martin de los Andes- San Carlos de Bariloche- El Bolson- Esquel- Perito Moreno- El Calafate- Rio Gallegos- Rio Grande- Ushuaia. Por supuesto que el viaje nos llevó hacia otras paradas no previstas y cambios de recorrido.

¿Cuánto duro el viaje?

Viajamos tranquilas, fuimos parando mucho y debido a algunos percances nos demoramos más tiempo en lugares que no teníamos pensado pero en menos de dos semanas estábamos en el destino.

¿Qué fue lo mejor que conocieron?

Bueno fueron muchas cosas que pudimos ver en el viaje, creo que nuestro país es inmenso y en esa inmensidad de Climas, los paisajes van variando de desierto a valles, hay muchas pampas eternas, lugares donde hay nieve todo el año. También destaco la cantidad de gente amable y buena onda que nos hizo el viaje más ameno y nos dio una mano tanto con la moto como con el alojamiento y ¡hasta con la comida!

 ¿Un lugar que te haya impactado más?

Sin dudas haber entrado a la isla de Tierra del Fuego, no tenía ninguna expectativa de cómo podía ser en cuanto a paisajes y la verdad es que es magnífica. La entrada por Chile es muy desértica y de paisaje amarillo pero una vez superados los fuertes vientos de Río Grande y camino ya para Ushuaia el paisaje se torna verde, hay bosques, acantilados, mar, ríos, montañas, picos nevados, curvas y contra curvas. el Paisaje es soñado.

 DSC02507

¿Qué imprevisto tuvieron que resolver?

En el camino pasan muchas cosas y aún pensando en todas las posibilidades de imprevistos y sus soluciones nos pasaron varias cosas. El primer inconveniente fue la constante pinchadura de una de las cámaras, habíamos cargado un inflador y sellador pero no había forma de que contenga la pinchadura así que tuvimos que hacer dedo unas dos o tres veces hasta que llegamos a Buta Ranquil gracias a un residente de la zona que nos acercó en la camioneta donde nos solucionaron la pinchadura, nos hospedaron y nos dieron de comer muy rico ya que esa noche había una tormenta de viento. De ahí en más no volvimos a pinchar.

Luego nos encontramos con los imprevistos climáticos del sur, donde de un momento a otro llueve, sale el sol, se levanta viento, calma, hace frío y nuevamente calor y así. ya en Santa Cruz tuvimos que retomar la idea de hacer dedo algunos kilómetros porque para la wave el viento era demasiado.

¿El mejor recuerdo que te dejó la aventura?

No hay uno sólo, son muchos los recuerdos, las situaciones vividas, la gente que conocimos, los paisajes.

¿Conociste a alguien en el camino?

Muchas hermosas personas dispuestas a dar una mano, a compartir una charla, a contarnos sus propias experiencias, entre ellos Chivy Terrier, Omar de Rincón de los sauces, Ariel y su familia en Buta Rankil, Patricio de Tres Cerros, Gustavo y Cristian de Rio Gallegos, Julio Krok en Ushuaia y agradezco a muchos mas que estuvieron presentes.

¿Volverías a ese lugar?

Volvería mil veces a hacer el mismo recorrido, la misma aventura, pero ¡en una moto más grande!

¿Qué recomendarías para quienes quieran hacer el mismo viaje?

Chequear siempre el estado del clima, revisar la intensidad de los vientos pronosticada antes de salir, llevar siempre Infla y Sella, hablar con los residentes de la zona sobre el estado de las rutas principales y alternativas, llevar bidones con Nafta y cargar cada vez que tengan la oportunidad. El traje para lluvia es indispensable. Programar las paradas y estar siempre abiertos a las modificaciones y cambios que el camino les vaya marcando.

[post_view]

Continuar Leyendo
Advertisement Ad Banner 300 x 300
3 Comentarios

3 Comments

  1. Patricia

    7 febrero, 2018 at 3:11 pm

    Me alegro por ese viaje que hicieron, yo algún día lo quisiera hacer en moto,y vivir esa esperiencia,muchas felicitaciones chicas.

  2. Lucia

    7 febrero, 2018 at 8:19 pm

    Que linda experiencia sólo el qe ha viajado en moto sabe lo que es . Yo estoy ansiosa pronto encarare un viaje a Perú. En moto .

    • Oscar

      22 febrero, 2018 at 8:07 pm

      Dale Lucía..yo también quiero hacer ese viaje..

Responder

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

entrevistas

Guadalupe Araóz: “En auto vas aislado, en moto sentís todo y te volvés más vulnerable”

Guadalupe decidió dejar todo para ver el mundo, sin importar hacerlo sola. Entre sus recorridos se animó a ir en moto, porque según ella es el mejor transporte para conocer verdaderamente el entorno.

Publicado

el

Guadalupe decidió dejar todo para ver el mundo, sin importar hacerlo sola. Entre sus recorridos se animó a ir en moto, porque según ella es el mejor transporte para conocer verdaderamente el entorno.

P: Dejaste todo para viajar por el mundo ¿cómo tomaste esa decisión?

R: En junio del 2012, hice un viaje a Israel, y conocí un personaje que vivía viajando con sus artesanías, era muy talentoso en lo que hacía. Yo le dije, que me encantaría hacer lo mismo, pero no tengo un talento específico. Él me dijo ‘Tenés que buscar algo que te gusté, después le vas a dedicar mucho tiempo porque te va a gustar, y te va a salir mejor. Te tiene que gustar hacerlo, y después a alguien le tiene que gustar el resultado, no a todo el mundo, a alguien’. Volví a Argentina y me di cuenta que mi vida siempre había estado basada en los viajes. Siempre negociaba más vacaciones por menos paga (un mes de vacaciones). Estuve un año mientras estudiaba sin tener heladera porque iba ahorrando para poder irme a Cuba de mochilera. Dije ‘¿Qué estoy haciendo? Evidentemente sufro durante 11 meses para hacer lo que me gusta durante un mes, no tiene sentido esto’. Había mañanas que prefería estar enferma antes que ir a trabajar. Ahora trabajo un montón, pero me levantó y tengo ganas de empezar mi día. Durante el viaje es muy duro, pero siempre me levantó con ganas, así esté cansada, o enferma.

619 Entrevista Guadalupe Araoz 03

P: ¿Cuánto tardaste desde ese momento hasta comenzar el viaje?

R: Cuando volví de ese viaje estaba ahorrando para comprar mi primer auto, para poder moverme, pero también para viajar. Estaba entre eso y decirle a mi jefe que renunciaba, comprar un billete y empezar a hacer lo que me gustaba. En junio de 2012 lo empecé a pensar, en noviembre tomé la decisión, y en finales de marzo me fui. Me compré un pasaje a China, el país más difícil en cuanto a lenguaje, y dije ‘ya está no hay vuelta a atrás’.

P: ¿Qué fue lo más complicado en el principio?

R: Tomar la decisión. Uno piensa que se va a morir de hambre, que no va a tener opciones, que no quiere ser una carga para su familia. A cada uno le agarran miedos distintos, el más fuerte tuyo es el que suena más fuerte también. Lo más difícil es dar el primer paso. Yo decidí probar un año, como límite para decidir si seguía o volvía al mundo de las finanzas. El viaje te va diciendo si esto es lo tuyo, te va haciendo decidir para qué lado vas a ir. Además viajar barato no es vacacionar, es muy duro, a nivel corporal y psicológico, no es para todo el mundo.

619 Entrevista Guadalupe Araoz 05

Sobre su blog, Hasta pronto Catalina, cuenta que lo creó “como un juego”, y para devolver lo que el mundo le da, enseñar, compartir, además de escribir, que es otra de las cosas que le gustan. Se dio cuenta de la magnitud de lo que hacía cuando empezó a recibir muchos “me gusta” en Facebook, y mails de apoyo de gente que no conocía. También Guadalupe nos dijo que aprendió a manejar motocicletas en Indonesia y decidió hacer partes de sus travesías en dos ruedas.

P: ¿Por qué elegiste viajar en moto?

R: Me gusta, me enamoré. La primera vez alquilé una era automática, recorrí todo Bali, el norte, y me di cuenta que amo la moto. Después fui alquilando, porque es un medio de transporte barato, y en Asia se usa mucho. Es chiquita, fácil de manejar, de reparar, la dejás en cualquier lado, la podés mover vos, y es más barata. Pero por sobre todas las cosas te conecta mucho más con el medio ambiente. Para mi estar en un auto es como ver desde la pantalla de un televisor, vas aislado. En cambio la moto es todo lo contrario. Sentís frío, calor, te mojas, escuchas los ruidos, los pájaros, sos mucho más vulnerable. Además te permite llegar a muchos lados, porque hay lugares que la ruta está muy mala, y llegás mucho más rápido con una moto. También te permite ir a donde quieras, porque en muchos países no hay medios que te lleven a todos los lugares.

619 Entrevista Guadalupe Araoz 04

P: Debiste tener muchos traspiés durante tus travesías, ¿cuál considerás el más grave?

R: El más grave es este momento que me rompí las dos manos (mientras viajaba en moto) en Liberia, África. Fue muy fuerte el dolor y la desesperación. Estar en una cama del hospital pidiendo a gritos que por favor me inyecten lo que sea, para no estar consciente. Es tan intenso el dolor, que entrás a quirófano y pedís que si te morís no te despierten, porque no quiero estar en ese estado. Encima con personas que están igual, al lado, gritando y llorando. Fue el traspié más fuerte y en el que más aprendí, a nivel emocional. Ahora no se me ocurría decirle a alguien que se rompió todos los huesos del cuerpo ‘tranquila que todo va a ir bien’, porque en ese momento te parece irreal, aunque después lo agradezcas. Hoy le diría ‘lo lamento mucho, sé por lo que estás pasando, decime en lo que sea que te pueda ayudar’.

P: También tuviste buenas experiencias, ¿podrías contarnos alguna?

Tuve muchas experiencias con la gente y con la naturaleza. Lo segundo es muy personal, es ponerte a llorar por la inmensidad, lo bello que es y las ganas de cuidarlo que te dan. Es indescriptible con palabras. Después con las personas me acuerdo que una vez en Indonesia no tenía plata, ni había más buses. Me fui a dormir a la estación y era un árbol, encima iba a llover. Empecé a hacer dedo, por dos horas, con mucho peso, y me levantó un motociclista local. Viajamos por seis horas, mientras llovía y hacía mucho frío. Me llevó hasta su pueblo y su familia me dijo que me quedara con ellos. No tenían luz, ni agua, ni nada, era una casa artesanal, hecha con palmeras. No hablaban en ningún idioma que yo entendiera. Ese día la mamá me dejó su cama, cocinamos juntas ensalada con hojas de los árboles y pescado frito, que había sacado el marido del río. Cuando nos separamos, me llevaron al bus se aseguraron de todo, nos despedimos y la señora me abrazo, como si fuese una mamá, y yo hacía como ocho meses que no estaba en casa.

IMG_1559

P: De todos los lugares que visitaste ¿Tenés un favorito? ¿Cuál es, o cuáles serían?

Amo Indonesia, no visité todas las islas, pero gustó la onda de la gente, en Sumatra y Java. Después el sur de China, la provincia de Yunnan, que tiene montañas, mucho verde, y lagos. De Alaska estoy enamorada; y del sur de Chile. Canadá es espectacular, y cuidan mucho de la flora y la fauna. Los sitios que más gustan siempre tienen que ver más con la naturaleza.

P: ¿Cómo animarías a otras mujeres a viajar solas?

R: Le diría que se animen, pregunten. Si es por un tema de dinero hay formas de viajar barato, podés ir a dedo, hacer intercambios culturales, o workaway, que te dan alojamiento y comida. Siempre hay posibilidades, poner en la balanza cuánto uno quiere ser, o quiere hacer. Si estás sola, la gente es más receptiva, te incluyen en seguida en un grupo, sobre todo si sos simpático y buena onda; te hacés muchos amigos nuevos. Además te hace sentir independiente, capaz y muy libre, porque hacés lo que querés, nadie te va a decir nada. Es cuestión de probar, si no te gusta al siguiente viaje lo hacés acompañada.

IMG_2552

Además Guadalupe nos dio algunos consejos, sobre todo para las mujeres: “En la mayoría de los países si te ponés a llorar te van a ayudar, más estando sola, das menos miedo que si fueras un hombre.” Pero hace énfasis en poner reglas de viaje, para hacerlo más seguro: “Tengo reglas muy precisas, voy con gas pimienta y sé cómo usarlo… Y ponerte mecanismos de seguridad, yo cuando viajo no tomo alcohol, a menos que sea gente que conozco, ni salgo después de las seis de la tarde. Durante el día lo que quieras, durante la noche no, porque es difícil darte cuenta como es la sociedad. La gente durante la noche se permite otras cosas, y estás más expuesto.”

Al momento de nuestra charla con Guadalupe, ella está en un parate de una de sus tantas travesías por el mundo, porque se recupera de un accidente en moto. Desde Gente de Moto la apoyamos en su viaje, le deseamos pronta mejoría y a seguir ruteando.

[post_view]

Continuar Leyendo

LAS MÁS LEIDAS